Decanato

Genuina Iglesia Ortodoxa de America Γ.O.X.

Historia de la Genuina Iglesia Ortodoxa

Conozca los orígenes y la historia de nuestra Iglesia

Volver al inicio

El Calendario Juliano

El Calendario Juliano ha sido utilizado por la Iglesia Ortodoxa desde el Primer Concilio Ecuménico de Nicea en el año 325 d.C. Este calendario fue establecido como la norma litúrgica para toda la cristiandad, y su observancia ha sido una marca de la fidelidad a la Tradición Sagrada.

A lo largo de los siglos, la Iglesia ha mantenido este calendario como parte integral de su vida litúrgica, reconociendo su importancia no solo como un sistema de medición del tiempo, sino como un elemento fundamental de la unidad eclesiástica y la preservación de las Santas Tradiciones.

Una Confirmación Divina - El Milagro de 1925

En la noche de la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, el 14/27 de septiembre de 1925, ocurrió un milagro extraordinario en Atenas, Grecia. Una gran Cruz luminosa apareció en el cielo sobre la Iglesia de San Juan Teólogo, visible para miles de fieles que se habían reunido para la vigilia nocturna. Este evento fue presenciado por miles de personas y confirmó divinamente la posición de los Viejocalendaristas.

La aparición duró aproximadamente media hora y fue vista por ortodoxos y no ortodoxos por igual. Muchos enfermos fueron sanados durante la aparición, y el evento fue reportado incluso por la prensa secular de la época.

El Calendario Juliano fue establecido por el Primer Concilio Ecuménico como la norma para la celebración de la Pascua y todas las fiestas litúrgicas. Su modificación constituye una violación de los decretos conciliares y una ruptura con la Tradición Sagrada de la Iglesia.

En 1924, el Patriarcado de Constantinopla, bajo la influencia del Patriarca Meletios Metaxakis, adoptó el Calendario Gregoriano (conocido como el "Nuevo Calendario") para las fiestas fijas, mientras mantenía el Calendario Juliano para la Pascua. Esta innovación fue seguida por la Iglesia de Grecia y otras iglesias locales, causando una profunda división en el mundo ortodoxo.

Los fieles que se negaron a aceptar esta innovación fueron conocidos como "Viejocalendaristas" o "Genuinos Cristianos Ortodoxos" (GOC). Estos cristianos fieles mantuvieron el Calendario Juliano como expresión de su adherencia a la Tradición Sagrada y a los decretos de los Concilios Ecuménicos.

Persecución y Resistencia

Los Genuinos Cristianos Ortodoxos sufrieron una severa persecución por parte del gobierno griego y de la Iglesia estatal. Catalina Routis, una joven fiel, fue asesinada por la policía durante una redada contra los Viejocalendaristas. Su martirio se convirtió en un símbolo de la resistencia de los fieles contra la innovación eclesiástica.

Las iglesias de los Viejocalendaristas fueron cerradas por la fuerza, sus sacerdotes fueron arrestados y encarcelados, y los fieles fueron golpeados y perseguidos por la policía. A pesar de esta violencia, los Genuinos Cristianos Ortodoxos permanecieron firmes en su fe y en su adherencia al Calendario Juliano y a las Santas Tradiciones.

Testimonio del Milagro de 1925

El siguiente es el testimonio de Juan D. Glymis, testigo ocular del milagro:

"En la noche del 14 de septiembre de 1925, según el calendario antiguo, me encontraba entre los miles de fieles reunidos en la Iglesia de San Juan Teólogo en Atenas. Estábamos celebrando la Vigilia de la Exaltación de la Preciosa y Vivificante Cruz.

De repente, aproximadamente a las once y media de la noche, una Cruz luminosa apareció en el cielo, directamente sobre la iglesia. La Cruz era grande y brillante, de un color blanco azulado, y era claramente visible contra el cielo nocturno. No era una ilusión ni un fenómeno natural; era una Cruz perfectamente formada, con proporciones exactas.

La aparición duró aproximadamente media hora. Durante este tiempo, miles de personas la contemplaron con asombro y devoción. Muchos cayeron de rodillas, llorando y glorificando a Dios. Enfermos que estaban presentes fueron sanados instantáneamente.

La Cruz fue vista no solo por los fieles ortodoxos, sino también por transeúntes, incluyendo personas de otras confesiones y ateos. Todos quedaron atónitos ante el prodigio. Los periódicos de la época reportaron el evento, y muchos incrédulos se convirtieron a la fe ortodoxa como resultado.

Este milagro fue una confirmación divina de que el Calendario Juliano es el verdadero calendario de la Iglesia, y que los Genuinos Cristianos Ortodoxos estaban en el camino correcto al rechazar la innovación del Nuevo Calendario."

— Juan D. Glymis, testigo ocular

Significado Teológico

La preservación de las Santas Tradiciones no es meramente una cuestión de conservadurismo cultural o de apego sentimental al pasado. Es una cuestión de fidelidad a la fe entregada una vez a los santos. La Iglesia Ortodoxa no tiene la autoridad para cambiar lo que ha sido establecido por los Santos Padres y los Concilios Ecuménicos, porque estos fueron guiados por el Espíritu Santo.

El cambio de calendario no fue simplemente una cuestión administrativa; fue un acto de desobediencia a la Tradición Sagrada y un paso hacia el ecumenismo, que busca unir a la Iglesia Ortodoxa con las confesiones heterodoxas a costa de la verdad.

"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles."

— Marcos 8:34-38

La Crisis Actual

Vivimos en una era de indiferencia religiosa, donde muchos consideran que las cuestiones de calendario y tradición son irrelevantes. Sin embargo, la historia de la Iglesia nos enseña que la fidelidad a las Santas Tradiciones es esencial para la preservación de la fe ortodoxa. Cada concesión, por pequeña que parezca, abre la puerta a mayores desviaciones.

El ecumenismo moderno, que busca la unión con Roma y con las confesiones protestantes, es el fruto directo de la mentalidad innovadora que comenzó con el cambio de calendario. Los Genuinos Cristianos Ortodoxos continúan resistiendo estas innovaciones, permaneciendo fieles a la fe de los Santos Padres.

"Si algún obispo, presbítero o diácono celebra la Santa Pascua antes del equinoccio vernal con los judíos, sea depuesto."

— Constituciones Apostólicas (PG 1,633)

"Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria."

— Mateo 24:30

Breve Historia de la GOC

Orígenes en el Siglo XX

En 1920, el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla emitió una Encíclica dirigida "a las Iglesias de Cristo en todas partes," proponiendo la cooperación con las confesiones heterodoxas y sugiriendo la adopción de un calendario común. Esta encíclica es considerada por muchos como la carta fundacional del movimiento ecuménico.

En 1923, se celebró un Congreso en Constantinopla bajo la presidencia del Patriarca Meletios Metaxakis, un masón conocido que había sido depuesto de su trono patriarcal. Este congreso decidió la adopción del Calendario Gregoriano (Nuevo Calendario) para las fiestas fijas de la Iglesia.

Meletios Metaxakis fue una figura controvertida que ocupó sucesivamente los tronos patriarcales de Atenas, Constantinopla y Alejandría, siendo depuesto de cada uno de ellos. Su influencia fue determinante en la introducción de las innovaciones calendaristas.

Formación de la Genuina Iglesia Ortodoxa

Tras el milagro de la aparición de la Santa Cruz en 1925, los fieles que rechazaban la innovación calendarista se organizaron formalmente. A pesar de la persecución del gobierno griego y de la iglesia estatal, los Genuinos Cristianos Ortodoxos establecieron sus propias parroquias y mantuvieron la fe ortodoxa sin innovaciones.

La persecución fue severa: iglesias fueron cerradas, sacerdotes encarcelados, y fieles golpeados. Sin embargo, el pueblo de Dios permaneció firme, siguiendo el ejemplo de los mártires de los primeros siglos.

Desarrollo y Crecimiento (1935-1963)

En 1935, tres metropolitanos de la Iglesia estatal de Grecia — Germanos de Dimitsana, Crisóstomo de Florina y Crisóstomo de Zaquintos — abandonaron la Iglesia del Nuevo Calendario y se unieron a los Genuinos Cristianos Ortodoxos. Estos tres jerarcas formaron el primer Santo Sínodo de la Iglesia GOC.

Este fue un momento decisivo para la Iglesia, ya que la presencia de estos obispos le dio estructura canónica y legitimidad jerárquica. Bajo su liderazgo, la Iglesia GOC creció y se fortaleció a pesar de las continuas persecuciones.

Persecución Intensificada (1951-1955)

El Acto del Gabinete No. 45/1951 del gobierno griego fue promulgado específicamente para perseguir a los Viejocalendaristas. Esta legislación prohibió los servicios religiosos de los GOC, permitió la confiscación de sus iglesias y autorizó el arresto de sus clérigos.

Durante este período, muchos sacerdotes fueron encarcelados, iglesias fueron destruidas o confiscadas, y los fieles fueron sometidos a una persecución sistemática. Sin embargo, lejos de debilitar a la Iglesia, esta persecución fortaleció la fe de los Genuinos Cristianos Ortodoxos.

Período de Reconstrucción (1955-1963)

Después de los años más duros de la persecución, la Iglesia GOC comenzó un período de reconstrucción. Nuevas iglesias fueron edificadas, monasterios fueron fundados, y la organización eclesiástica fue fortalecida. Este período vio un crecimiento significativo en el número de fieles y parroquias.

Dictadura y Desarrollo (1967-1989)

Durante el período de la dictadura militar en Grecia (1967-1974) y los años subsiguientes, la Iglesia GOC continuó su desarrollo a pesar de las dificultades políticas. Se establecieron nuevas diócesis, se ordenaron nuevos clérigos, y la misión de la Iglesia se extendió más allá de las fronteras de Grecia.

Era Moderna (1986-2010)

Bajo el liderazgo del Arzobispo Crisóstomo II, la Iglesia GOC experimentó un período de consolidación y expansión internacional. Se establecieron diócesis en América, Europa y África. La Iglesia también fortaleció sus relaciones con otros grupos de Viejos Calendaristas ortodoxos alrededor del mundo.

Liderazgo Actual

San Crisóstomo de Florina

Uno de los tres metropolitanos que fundaron la Iglesia GOC en 1935. Su valentía y fidelidad a la Tradición lo convirtieron en un pilar de la Iglesia.

Arzobispo Akakios

Guió a la Iglesia a través de períodos difíciles de persecución y división, manteniendo la unidad y la fidelidad a las Santas Tradiciones.

Arzobispo Crisóstomo II

Lideró la expansión internacional de la Iglesia y fortaleció su organización eclesiástica durante su largo pontificado.

Arzobispo Kallinikos

Actual primado de la Iglesia GOC, continúa la misión de preservar la fe ortodoxa y expandir la presencia de la Iglesia en el mundo.

Resistencia y Perseverancia

A lo largo de su historia, la Genuina Iglesia Ortodoxa ha demostrado una extraordinaria capacidad de resistencia y perseverancia frente a la persecución, la calumnia y la marginalización. Los fieles de la GOC han seguido el ejemplo de los santos y mártires de los primeros siglos, manteniendo la fe ortodoxa sin compromisos ni innovaciones.

La historia de la Iglesia GOC es un testimonio vivo de la promesa de Cristo: "Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella" (Mateo 16:18). A pesar de todas las pruebas, la Iglesia permanece firme, guardando el depósito de la fe una vez entregado a los santos.

¡Gloria a Dios por Su Iglesia!