Su generosidad lleva esperanza y consuelo a comunidades de toda América Latina
"Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría."
— 2 Corintios 9:7Desde los inicios del Cristianismo, nuestro Señor Jesucristo y Sus santos Apóstoles vivieron en pobreza material, pero buscaron siempre el bien, la salvación y el cuidado de los hijos de Dios. Esa misma senda seguimos hoy en las misiones ortodoxas: en América Latina solemos ser pobres en bienes materiales, pero ricos en fe, esperanza y vida espiritual.
Nuestro trabajo es arduo y necesario. Miles de fieles necesitan no solo el alimento espiritual que la Iglesia ofrece, sino también el apoyo material que sostiene la vida diaria.
"Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta."
— 1 Corintios 13:7¡Que Dios le bendiga y le recompense con abundancia en Cristo Jesús!
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